La música en la edad media

La forma de la música medieval es un misterio. A diferencia de otras manifestaciones artísticas que perduran en el tiempo, la música desaparece en el momento de desarrollarse y la única forma de hacerla pervivir es mediante una notación musical que en la Edad Media o no se empleaba o se hacía de manera muy pobre en información, insuficiente en la mayoría de los casos para una reproducción fiel.

En los primeros tiempos, la música medieval recibe dos influencias palpables:

Influencia hebrea. Se recoge el modo hebreo de cantar a base de largos melismas y la importancia del canto en el culto.
Influencia grecorromana. Del mundo clásico se hereda la teoría musical con su sistema modal y la valoración ética y educativa de la música expresada por Platón.
 
Canto Gregoriano
Usa ocho escalas especiales heredadas de los griegos: los modos.
El ritmo es libre, reducido a una especie de línea ondulante, ligera, muy flexible y que huye de cuanto puede ser excitante y machacón.
Se persigue una exaltación estético espiritual de acercamiento a Dios gracias a su concentración, solemnidad, sobriedad y sencillez.
Es monódico, es decir, emplea melodías al unísono. Se canta a capella, sin instrumentos musicales.
Es el canto latino de la Iglesia, es decir, se canta en latín.
Es una música ligada a un texto (en concreto, un texto exclusivamente religioso) y que no tiene sentido sin él.
 
La Música Profana en la Edad Media

Lamentablemente la música medieval profana y popular, la que divertía y disfrutaba el pueblo prácticamente se ha perdido pues nunca se perpetuó por escrito. Sabemos que en la Edad Media era habitual el canto y el baile entre la población, en muchos casos como herencia del mundo pagano. Lo conocemos por numerosas fuentes eclesiásticas que los condenaban o criticaban.

La música profana de los nobles: troveros y trovadores
A partir del siglo XII, surge el movimiento trovadoresco. Nacen los llamados trovadores, troveros y minnesänger. Son compositores y poetas que en ocasiones eran también cantores de su propia obra. En sus obras se emplean lenguas romances autóctonas: dialectos franceses, alemán, portugués, etc.

La música profana popular: los juglares

Los juglares eran infatigables andariegos ambulantes que recorrían las villas y aldeas de la Europa medieval. Su profesión consistía en amenizar la vida de las gentes de la época a cambio de dinero, comida y otros bienes. No sólo se centraban en la música, sino que entretenían al público ejerciendo de saltimbanquis, lanzadores de cuchillos, equilibristas, domadores, etc.
En su actividad musical, lo normal es que se limitaran a ser los intérpretes del canto y tocar instrumentos, pero no eran compositores, como sí fueron los trovadores.

Los instrumentos musicales en el mundo medieval

Dulzaina. Se trata un instrumento de viento de madera de forma cónica y doble lengüeta.
Arpa. Es uno de los instrumentos más antiguos de la humanidad y que más aparece representado.
Salterio, una cítara pulsada, con un cuerpo que puede adoptar diferentes formas: trapezoidal, cuadrada, triangular o de hocico de cerdo.
Zanfoña. También llamado organistrum o viella de rueda. Es una instrumento de gran tamaño de cuerda frotada. Se caracteriza porque las cuerdas están en el interior y son frotadas por una rueda de madera impregnada de resina accionada por una manivela del extremo opuesto al clavijero.
Rabel. Instrumento medieval de tres cuerdas, tocado con arco. Su caja de resonancia tiene forma de pera y en ocasiones alargada. El mástil es corto y el clavijero, a veces estaba inclinado hacia la derecha, hasta adoptar finalmente forma de hoz.
Dulzimer. Era un instrumento similar al salterio, cuyas cuerdas solían aparecer en órdenes de dos a cuatro. Se tocaba percutiendo las cuerdas con unos macillos de madera.
Fídula. Instrumentos medievales de cuerda frotada con cuerpo oval o elíptico, tapa armónica plana y clavijeros normalmente en forma de disco.

La Polifonía
Un fenómeno musical importante durante la Edad Media es el nacimiento de la polifonía.
La Polifonía se define como el conjunto de sonidos simultáneos en que cada uno expresa su idea musical, pero formando con los demás un todo armónico.